Más cerca de lo que piensas
Con cierta valentía, te pregunté…
si podía ser tu café por la mañana,
esa taza de té fuerte en la tarde
que en silencio anhelas—
y por la noche, justo antes de cerrar los ojos,
tu último consuelo.
Pero quedó oculto
en mis sueños más atrevidos.
Canoso, y aun así lleno de vida,
me pierdo una y otra vez
en tu inmenso y profundo mar—
que me invita con suavidad
y me deja, sin esfuerzo, naufragar en ti.
Y tu rostro…
suave, sensual, casi eterno—
de presencia impresionista,
como si ya habitara en mis sueños
mucho antes de encontrarnos.
Ojalá tuviera el valor de pintarte,
de sostener un pincel como Monet—
capturar el instante,
la sutil vibración de tu mirada…
historias que se esconden
tras el velo de tus secretos más preciados.
O quizá percibo algo más—
una fuerza, refinada,
con un silencioso anhelo de amor
que ha permanecido demasiado tiempo sin voz.
No lo ocultes más, mi amor…
ven, acércate a mí con libertad—
porque estoy más cerca de lo que piensas.
20 de abril, editado el 27 de abril
Kuala Lumpur, Maleisië, 2026
Charlton G. Marcos
