Luna de Wespén
al son de letárgicas gotas
espinas de datu
recogen frialdad
cardones, guardianes, espejos
del sereno mar
sentinelas en formación camuflada
carnaval silvestre en pleno fulgor
vaivenes en verde-grises espineros de Wespén
qué alquimista
o quizá brujo impune
les supo conjurar
el encanto
que poeta alguno
supo cantar
que de los áridos
y rojizos suelos
del espíritu fronterizo
de mi tierra
larguísimas raíces agujeradas
convierten arenas, piedras y rocas
subterráneas
en esferas púrpura y granate
tendidas en el aire
por pilares verde-grises
manjares
para criaturas plumíferas
de fulgor celeste
y ancestrales reptiles barbados
de espinas sagradas
tal como también
los que
en la colindante sabana
labraron la tierra
y en este lado del mar cosecharon
vidas sudadas y bendecidas
el ya ennegrecido Wespén
se viste de plata y de serenidad
susurros ennidados
ya prevén el amanecer
en sus preciados momentos
en la plateada negrura
que con regularidad segura
destrona al sol
sin mucha lucha
luego el alba nos cumple promesas
de tejidos resplandecientes
de ardor y pasión
portal de nuevas vidas
heredadas de mi Wespén
Richenel Ansano
