El trombón sabe mi nombre
Te escribo sin saber si alguna vez leerás estas palabras. Tal vez ya las conocías antes de que yo las escribiera, porque desde hace tiempo mi grito del corazón parece haber sido cantado por el trombón de Willie Colón, como si él hubiera descubierto en la música aquello que yo aún no me atrevo a decir en voz alta.
A veces siento que su trombón sabe quién soy. Que pronuncia mi nombre sin nombrarlo, nota tras nota, despertando una nostalgia que guardo en silencio, como un secreto que sólo se revela cuando la noche escucha.
Fuera de mí, los instrumentos de viento levantan mareas de sonido, pero dentro todo se vuelve suave cuando su timbre toca algo que siempre estuvo esperando ser visto. Le da forma a mi caos, lo abraza, lo convierte en algo que ya no necesito esconder.
Nunca caminé de la mano con los celos. Siempre fueron visitantes lejanos. Y sin embargo, me pregunto si debo conocerlos, aunque sólo sea para no quedarme suspendido en sueños que pasan como nubes transparentes, hermosas y frágiles, pero incapaces de quedarse.
Déjame decirte algo que quizás nunca te dije: no quiero convertirme en piedra. No quiero perderme en la dureza del silencio. Prefiero migrar, moverme, cruzar cada etapa del existir, aunque no sepa adónde me llevará. Porque vivir sin poder hablarte… no es vivir. Es respirar sin aire.
Ahora mis pensamientos se acercan y se alejan como un péndulo inquieto. A veces me asustan, porque todos terminan llevándome hacia ti. Quiero estar cerca — no sólo de ti, sino de lo que soy cuando estoy contigo. Porque allí mi corazón recuerda cómo latir sin miedo.
Y entre el trombón y el silbido de Willie, escucho algo que parece un susurro antiguo: que, pase lo que pase, sigo encontrando mi hogar en tu presencia, incluso cuando te escondes en una existencia apartada, lejos de mis manos.
Ay… tu mirada me alcanza incluso en tu ausencia, viajando por el tiempo con una familiaridad que supera mi propio conocimiento. Le suplico al tiempo que sea amable con nosotros, que no nos deje pasar como dos desconocidos que casi se encuentran. Willie sigue cantándote, como si comprendiera los secretos que aún guardo en silencio. Y poco a poco, me doy cuenta de una verdad que me da miedo admitir: mi cielo permanece incompleto mientras tú no brilles en él, como una estrella que siempre estuvo allí, esperando que yo levantara la mirada.
Charlton G. Marcos
25-02-2026
(Inspirado en la canción “Sin poderte hablar”, de Willie Colón)
